👩🏽🔬🐟 La investigación científica no siempre ocurre entre tubos de ensayo y bancos de laboratorio universitarios. A veces, se desarrolla en contacto directo con las necesidades más urgentes de la industria. Ese es el caso de Sara Valdés Huerta, candidata a doctora de nuestro programa, quien se encuentra finalizando su tesis doctoral en estrecha colaboración con el sector salmonicultor.
Su proyecto busca desarrollar un prototipo de vacuna oral microencapsulada para prevenir la tenacibaculosis en salmón del Atlántico, una enfermedad causada por Tenacibaculum dicentrarchi y T. maritimum, que representa un desafío constante en la fase de cultivo en agua de mar. Actualmente, existen autovacunas aplicadas en agua dulce que entregan protección en las etapas iniciales del ciclo productivo. Sin embargo, esta nueva formulación busca extender esa protección hacia fases más avanzadas, reduciendo así pérdidas productivas y la necesidad de recurrir a tratamientos antibióticos.
Sara destaca que uno de los mayores desafíos de hacer ciencia en la industria ha sido conciliar los tiempos, objetivos y metodologías de la academia con las exigencias del mundo productivo. No obstante, valora profundamente esta experiencia, ya que le ha permitido enfocar su investigación en soluciones concretas, aplicables y sostenibles.
“El sector salmonicultor es uno de los motores exportadores más importantes del país y necesita innovación constante, especialmente en el desarrollo de estrategias preventivas frente a enfermedades emergentes”, señala.
Como mensaje final, recomienda a otros estudiantes de postgrado que se atrevan a vincularse con el mundo industrial. Hacer una tesis en este contexto permite abordar problemáticas reales, generar impacto tangible y participar activamente en el desarrollo de tecnologías que respondan a los desafíos sanitarios y medioambientales de Chile.